… y llegó el día.
El encendido de hoguera el Sábado de Gloria era el preludio de lo que acontecería al amanecer. ¡¡¡ LA CARRERITA !!!
Como manda la tradición, a las 7 de la mañana todo el mundo acudió a la casa del Mayordomo de La Aurora, para proceder al sorteo de los cuatro afortunados que portarían a la Virgen a la carrera.
